Tarifa acorde: El primer paso es saber cuánto se consume y qué necesidades eléctricas existen en el hogar. Las compañías del sector cuentan con profesionales para asesorar según los hábitos cotidianos.
Equipos de bajo consumo: Conviene sustituir los aparatos más antiguos por unos nuevos. Para ello, es importante fijarse en que tengan la etiqueta de la categoría A+++ hasta A+, ya que son los de bajo consumo energético.
Stand by: Cuidado con el conocido como ‘consumo fantasma’, una opción dela que disponen este tipo de equipos para estar en reposo pero que termina siendo un despilfarro porque siguen enchufados a la red eléctrica pese a que no se estén utilizando.
Modo eco: En el lavavajillas o la lavadora es conveniente utilizar en la medida de lo posible esta función, ya que intervienen factores para un menor consumo, como la cantidad y la presión del agua, la energía consumida y la duración del ciclo de lavado.
Carga llena: Al mismo tiempo, para un menor gasto energético es recomendable que los lavados se hagan con la carga llena.